
Fotografía www.ceupromed.ucol.mx
Mtro. José Martínez Pichardo
Es difícil resumir en una cuartilla la vida, obra y cualidades de una gran mujer, Doña Josefa Ortíz de Domínguez; evocarla representa recordar a una heroica dama digna de admiración, por lo anterior esta nota esta dividida en cuatro segmentos.
El Gobierno del Estado de México reconoce sus meritos y le rinde homenaje; por ello en la Gaceta del 26 de abril de 2006 se publicó el Acuerdo del Ejecutivo del Estado de México por el que se crea el Consejo Consultivo del “Bicentenario de la Independencia de México”, y en su punto tercero señala que: … se declaren los años de acuerdo a las siguientes denominaciones:
“2007: AÑO DE LA CORREGIDORA DOÑA JOSEFA ORTIZ DE DOMÍNGUEZ
Digna representante del heroísmo de la mujer mexicana, que arriesgó su vida, libertad y familia por entregarse a la causa de la insurgencia y luchar contra la opresión y sojuzgamiento español del pueblo mexicano.”
La Corregidora de Querétaro doña Josefa Ortiz de Domínguez cuyo nombre de soltera es Maria de la Natividad Josefa Ortíz Girón, nació en Valladolid capital del Virreynato de la Nueva España, hoy Morelia, Michoacán; el 19 de marzo de 1771 ( para otros biógrafos nació en el año de 1774 y otros afirman que el 8 de septiembre de 1768, sin embargo la fecha que mejor se adapta a los posteriores acontecimientos es la de 1771), hija del capitán del regimiento de “los morados” don Juan José Ortiz y de su esposa la señora Manuela Girón. Al quedar huérfana fue a hacerles compañía a las señoritas González, que habitaban la casa número 25 de las calles de Santa Clara y quedó bajo la patria potestad de su hermana mayor María Sotero quien, el 16 de mayo de 1789 solicitó del Real Colegio de San Ignacio de Loyola, mejor conocido como el “Colegio de las Vizcaínas”, un lugar para Josefa, el cual le fue concedido a partir del día 30 de mayo de 1789.
En ese entonces era visitante asiduo de “Las Vizcaínas” el licenciado don Miguel Domínguez y, a primera vista se prendó de la juventud y modestia de la nueva educanda y decidió en su viudez, hacerla su esposa. Cuando el idilio se había formalizado, María Sotero intervino y sacó del colegio a su hermana el 31 de marzo de 1791. El letrado insistió en sus pretensiones y dos años más tarde se solemnizaba el enlace, el 24 de enero de 1793. Ella, de 22 años escasos y él de 37 cumplidos.
El licenciado Domínguez era influyente, trabajaba en la Secretaría de la Real Audiencia y corría la fama de las consideraciones que le habían dispensado los Virreyes Branciforte y Azanza y las que le dispensaba don Félix Berenguer de Marquina, mandatario al que le pidió el nombramiento de Corregidor de la ciudad de Querétaro, importantísimo puesto que le fue conferido en las postrimerías de 1801. En la próxima nota continuare con la segunda parte sobre la vida y obra de esta ilustre y benemérita heroína, ejemplo del valor de la mujer mexicana. ¡Hasta la próxima!…
